A crecer jugando. Evitá el grooming

No escribas en un SMS, correo electrónico, mensaje instantáneo ni comentario, lo que no te atreverías a decirle a la cara. Hablá con los niños sobre cómo puede influir sobre otras personas lo que se diga en internet.

¿Qué es el grooming?



La palabra “grooming” es un vocablo de habla inglesa y se vincula al verbo “groom”, que alude a conductas de “acercamiento o preparación para un fin determinado”.

El grooming comprende todas aquellas conductas ejecutadas “on line” por pedófilos (los groomers) para ganar la confianza de menores o adolescentes mediante la utilización de una identidad usurpada, fingiendo “buena onda”, empatía, identidad de intereses o contención emocional con la finalidad de concretar un abuso sexual.

Este término hace referencia a las prácticas que lleva a cabo un adulto en la web con el objetivo de ganarse la confianza de un niño, niña o adolescente fingiendo empatía, cariño, etcétera, con un fin de satisfacción sexual. En concreto, lo que ese adulto busca es obtener imágenes del cuerpo desnudo de un niño o niña. Muchas veces, el grooming es el paso previo a un abuso sexual carnal.

Estos individuos utilizan los chats y las redes sociales como vehículos para tomar contacto con sus víctimas. Generalmente crean una identidad falsa (puede ser la de “un famoso”) en Facebook o Twitter utilizando su imagen, y desde ese lugar toman contacto con el menor para emprender el camino del engaño que finaliza con una violación o abuso sexual.

En otros casos, el pedófilo se hace pasar por otro adolescente y mediante mecanismos de seducción busca el intercambio de imágenes comprometedoras de contenido sexual, que luego son utilizadas para extorsionar a las víctimas con la amenaza de su exhibición a familiares o amigos.

En todos los casos, el objetivo de estas acciones es uno solo: mantener un encuentro real con el menor o adolescente para abusar sexualmente del mismo.

El grooming es moneda corriente en la actualidad y cobra a diario víctimas que guardan un promedio de edad que comprende de 10 a 17 años. Los padres y las instituciones educativas deben tomar conciencia de esta modalidad delictiva que tiene particular cuna en las redes sociales, las que decididamente no constituyen una moda pasajera: han venido para quedarse.

Artículo 131 del Código Penal Argentino incorporado por Ley 26904



En efecto, en la sesión del día 13 de noviembre de 2013, la Cámara de Senadores aprobó una nueva modificación al Código Penal, finalmente consagrada como Ley 26904, por cuyo art. 1° se incorporó dentro del Título correspondiente a los “Delitos contra la integridad sexual” como nuevo art. 131 el siguiente texto:

“Será penado con prisión de seis meses a cuatro años el que, por medio de comunicaciones electrónicas, telecomunicaciones o cualquier otra tecnología de transmisión de datos, contactare a una persona menor de edad, con el propósito de cometer cualquier delito contra la integridad sexual de la misma”

Decálogo para la seguridad web

Prevení delitos sexuales contra menores en Internet



En efecto, en la sesión del día 13 de noviembre de 2013, la Cámara de Senadores aprobó una nueva modificación al Código Penal, finalmente consagrada como Ley 26904, por cuyo art. 1° se incorporó dentro del Título correspondiente a los “Delitos contra la integridad sexual” como nuevo art. 131 el siguiente texto:



  • Para enseñarles a los más chicos es necesario que primero conozcamos cómo funcionan internet, chats, redes sociales, correo electrónico, etc.
  • Bloqueá el acceso al contenido que consideres que no sea adecuado para menores, utilizá un programa de control parental, que te alerte cuando  entran en webs no convenientes, y controlá las aplicaciones que descargan a sus dispositivos.
  • Transformá la navegación en internet en  un momento de ocio familiar, colocando la computadora en espacios comunes.
  • Ayudalos a crear su cuenta de correo electrónico, eligiendo opciones de privacidad y poniendo un “Nick” (alias) que no revele la identidad o brinde demasiada información.
  • Si tenés dudas, consultá el historial de las páginas que han visitado. Hacelo de forma discreta para no perder su respeto y confianza. No invadas su privacidad, pero protegelos de estos nuevos peligros.
  • Explicales que lo que está mal en la vida real también está mal en internet. Si ven que alguien acosa o molesta a otra persona, no deben participar ni ser cómplices, y deben informarlo a un adulto.
  • Es importante que comprendan el riesgo de compartir fotos en internet con extraños, tanto de ellos como de sus amigos, familia, etc. Una vez que están dentro de la red y se viralizan dejan de ser propios y no se pueden eliminar. Concientizalos que nunca se citen con personas que hayan conocido por internet. (Muchas páginas ofrecen controles y opciones de privacidad que ayudan a decidir quién puede ver lo que vas a publicar).
  • Enseñales la importancia de no dar información personal ni familiar a cualquiera (dirección, escuela a la que asiste, horarios, lugares que frecuenta, etc.)
  • Está permanentemente atento a los cambios de humor. Esto te permitirá darte cuenta en casos de ciberbulling o grooming.
  • Recordales  cerrar la sesión de sus cuentas si usan computadoras públicas en su escuela, ciber, etc.

Apostemos al diálogo para la prenvención y para ello lo mejor es hacerlo mirándonos a los ojos